miércoles, 8 de abril de 2009

Siempre tuve ese rollo, esa obsesión: escribir. El papel es prudente. El papel no te es infiel, no te caga, te deja ser. Escribir era también comunicar, aunque mis escritos siempre terminaban escondidos y sin participarle al mundo mi dolor, mi felicidad o mi disconformidad.

(y va a seguir haciendo asi)

No hay comentarios: